Jesus

Tras vivir en la calle durante varios meses, Jesús recibió tratamiento de salud mental y se alojó en un albergue para personas sin hogar de la organización Hogar de Cristo. Fue allí donde Jesús y Abrazo de Oso se conocieron. Después de pasar tiempo juntos y forjar una relación basada en la confianza, en su segundo mes de trabajo conjunto, Jesús, Danny y Fede salieron a distribuir material didáctico en el barrio (como es habitual en todos los casos). Una semana después, Jesús consiguió un buen trabajo en un restaurante cerca del albergue. Para alcanzar los objetivos del Proyecto Fénix, comenzó terapia regular con su terapeuta Ophelia, empezó clases de canto, está ahorrando dinero y continúa avanzando hacia sus metas personales, acompañado por sus nuevos amigos y su familia en Abrazo de Oso.

Gabriel

Abrazo de Oso became aware of Gabriel when an AdO community member saw Gabriel in the video of a content creator. Gabriel, an 87 year old man from Colombia, was living in Villa 31 (a Buenos Aires slum) and was soon approaching the last day of his rent and was facing homelessness. Gabriel would sell packets of napkins in the street to survive, despite his tired knees and feet. We immediately activated to help Gabriel find a permanent home where he would be safe and rest his feet.

In a providential development, the family of Gabriel living in the USA (who did not know where he was) saw his story on social media, and got in contact with Abrazo de Oso to coordinate a solution. They arranged for other family members living in Chile to receive Gabriel and for him to live there. Abrazo de Oso visited Gabriel on several occasions in Villa 31 to establish communications, assist with planning, provide moral support and accompaniment,  and ensure that Gabriel arrived safely to the bus station to make the journey to arrive home.

Abrazo de Oso conoció a Gabriel cuando un miembro de la comunidad de AdO lo vio en un video de un creador de contenido. Gabriel, un hombre colombiano de 87 años, vivía en la Villa 31 (un barrio marginal de Buenos Aires) y pronto se acercaba el último día de pago de su alquiler, por lo que corría el riesgo de quedarse sin hogar. Para sobrevivir, Gabriel vendía paquetes de pañuelitos en la calle, a pesar del cansancio en sus rodillas y pies. Inmediatamente nos pusimos en contacto con él para ayudarlo a encontrar un hogar permanente donde pudiera estar seguro y descansar.

Por una providencial coincidencia, la familia de Gabriel que vive en Estados Unidos (y que desconocía su paradero) vio su historia en redes sociales y se puso en contacto con Abrazo de Oso para coordinar una solución. Ellos se encargaron de que otros familiares que viven en Chile recibieran a Gabriel y lo alojaran allí. Abrazo de Oso visitó a Gabriel en varias ocasiones en Villa 31 para establecer comunicación, ayudarlo con la planificación, brindarle apoyo moral y acompañamiento, y asegurarse de que llegara sano y salvo a la estación de autobuses para emprender el viaje de regreso a casa.

Norberto

Norberto, un veterano militar que estuvo a punto de combatir en las Malvinas, estudió ingeniería y trabajó toda su vida. Tras la pérdida de su madre, una batalla contra el cáncer y la necesidad de vender su casa para costear el tratamiento, Norberto comenzó a vender mates en las calles de Buenos Aires para sobrevivir.

En el invierno de 2025, Norberto pasó dos meses difíciles con un alquiler cada vez más alto y menos ventas debido al acoso policial hacia los vendedores ambulantes. Con una cantidad de mercadería cada vez menor, Norberto no pudo pagar su vivienda y comenzó a pasar las noches en baños públicos o en la calle. Abrazo de Oso, al enterarse de esta situación, actuó de inmediato para proporcionarle a Norberto un teléfono celular para que pudiera mantenerse en contacto, involucró a la comunidad para apoyar su negocio y lo acompañó durante el difícil proceso de alojarse en un parador de la ciudad mientras solicitaba una vivienda para adultos mayores.

Norberto y Abrazo de Oso esperaron la aprobación de su nueva vivienda. Tras siete meses, recibió la noticia de que un hogar en Necochea lo acogería. En un último viaje, el equipo acompañó a Norberto a la estación de autobuses desde donde emprendería el trayecto hacia su nuevo hogar.

Martin 

Martín vivió en las calles de Buenos Aires vendiendo libros durante más de 25 años. Tras años luchando contra la diabetes, sufrió graves heridas en las piernas que no cicatrizaban. Abrazo de Oso lo acompañó durante la amputación de su pierna izquierda y su recuperación en el hospital.

Tras la recuperación, le era imposible volver a la calle. Abrazo de Oso reunió a todos sus amigos (muchos de sus años vendiendo libros) para que no se sintiera solo al tomar la decisión de mudarse a un hogar para jubilados.

Aunque Martín aceptó ir al hogar, al llegar atravesó una profunda crisis emocional y existencial. Estaba asimilando la pérdida de su salud, su pierna, su libertad y el lugar al que había estado acostumbrado durante 25 años. Con el apoyo de sus amigos, la comunidad de Abrazo de Oso y su confidente, el Padre Martín, superó la crisis y ahora vive feliz en el hogar desde hace más de un año.

Martín, un apasionado de la radio y de la narración de historias, ha participado en dos entrevistas radiofónicas y cuenta regularmente la historia de su vida en la serie “Lámparas Tiradas” del programa Halo de Luz.