Nuestra historia

Abrazo de Oso nació de una pregunta sencilla, pero profundamente humana: ¿qué pasaría si, además de escuchar una historia, decidiéramos caminar junto a esa persona?

En un inicio Daniel imaginó Abrazo de Oso como un canal de YouTube dedicado a contar las historias de personas que viven en la calle. Sin embargo, muy pronto comprendió que escuchar no era suficiente.

Cada entrevista terminaba con la misma sensación: detrás de cada historia había un obstáculo concreto que impedía a esa persona avanzar. Un documento perdido, un turno médico, una búsqueda laboral, un problema legal o simplemente la ausencia de alguien que creyera en ella. Así nació una nueva pregunta que cambiaría el rumbo del proyecto: ¿y si, además de contar la historia, ayudáramos a escribir el próximo capítulo?

Con esa convicción, Abrazo de Oso dejó de ser un proyecto audiovisual para convertirse en una comunidad de personas comprometidas con acompañar procesos reales de transformación. En septiembre de 2024 se realizó el primer encuentro abierto de voluntarios, que reunió a cerca de cincuenta personas con un mismo propósito: construir una red de apoyo para quienes desean transformar su realidad.

Poco a poco se fueron sumando personas que hoy forman parte del corazón de la organización. Angélica fue la primera cofundadora en julio de 2024. Andrea se incorporó en agosto, Luciano en octubre y, en mayo de 2025, se sumó Federico, fortaleciendo el trabajo de acompañamiento en territorio. Desde entonces, el equipo continúa creciendo con voluntarios de distintas profesiones, edades y nacionalidades, convencidos de que la diversidad también construye comunidad.

Abrazo de Oso es una organización internacional, independiente y sin banderas políticas ni religiosas. Creemos que el cambio comienza cuando alguien deja de sentirse solo. Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en resolver problemas, sino en construir vínculos de confianza que permitan a cada persona recuperar su autonomía, descubrir nuevas oportunidades y volver a proyectar un futuro.

Abrazo de Oso es una organización internacional, independiente y sin banderas políticas ni religiosas. Creemos que el cambio comienza cuando alguien deja de sentirse solo. Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en resolver problemas, sino en construir vínculos de confianza que permitan a cada persona recuperar su autonomía, descubrir nuevas oportunidades y volver a proyectar un futuro.

Durante 2025 iniciamos el proceso para constituirnos formalmente como asociación civil y, en diciembre de ese año, obtuvimos nuestra personería jurídica. Este paso nos permitió fortalecer nuestro trabajo institucional sin perder aquello que nos dio origen: la cercanía, la escucha y el acompañamiento personalizado.

Seguimos aprendiendo cada día. Cada historia nos enseña algo nuevo y nos impulsa a mejorar nuestra metodología para que más personas puedan dejar la calle de manera definitiva y construir una vida con propósito, comunidad y esperanza.

La historia de Daniel

Danny llegó a Argentina en mayo de 2024, luego de haber viajado por el mundo y vivido en distintos países durante nueve años. Tras escuchar durante mucho tiempo las historias que su familia —y especialmente su madre cordobesa, Sylvia— le contaba sobre Argentina, decidió buscar un nuevo destino. Fue durante una videollamada con ella cuando Buenos Aires apareció en el mapa.

Recién llegado a la Argentina, Daniel se sintió en casa por primera vez en su vida. En junio de 2024, un perro de la calle lo siguió en Avenida Santa Fe. Danny lo llevó a casa y lo bautizó Shadow. Esto hizo que ambos salieran en largos paseos por Palermo y así Daniel empezó a conocer y hacerse amigos que vivían en la calle alrededor de Plaza Italia.

Pudo conocer sus historias y descubrir lo únicas, poderosas y dolorosas que eran. Se sintió motivado a compartirlas, con el objetivo de desestigmatizar a estas personas que frecuentemente son ignoradas y olvidadas, como si fueran un objeto más del paisaje porteño.

Conmovido por la emoción de sentirse finalmente en casa, consciente de su privilegio y oportunidades, y agradecido por esta nueva vida y hogar, Danny quiso idear un proyecto que llevara a estas personas también a una nueva vida, un nuevo hogar y una nueva familia.

Como fundador de Abrazo de Oso, Daniel menciona siempre que Argentina es el país perfecto para desarrollar una comunidad de personas comprometidas que buscan ayudar a otros.

Daniel Paulsen